Diferentes tipos de rocas en Ryugu proporcionan pistas sobre la turbulenta historia del asteroide


Ryugu tiene aproximadamente 1 kil├│metro de ancho y pesa 450 millones de toneladas. Cr├ędito: ┬ę JAXA / UTokyo / Kochi U / Rikkyo U / Nagoya U / Chiba Inst Tech / Meiji U / U Aizu / AIST

Los investigadores encuentran evidencia de que el asteroide Ryugu naci├│ de la posible destrucci├│n de un asteroide padre m├ís grande hace millones de a├▒os. Gracias a la nave espacial Hayabusa2, el equipo internacional pudo estudiar en detalle ciertas caracter├şsticas de la superficie. Las variaciones en los tipos de rocas esparcidas en Ryugu informan a los investigadores sobre los procesos involucrados en su creaci├│n. El estudio de los asteroides, incluido Ryugu, informa el estudio de la evoluci├│n de la vida en la Tierra.

El asteroide Ryugu puede parecer una pieza s├│lida de roca, pero es m├ís exacto compararlo con una pila de escombros en ├│rbita. Dada la relativa fragilidad de esta colecci├│n de rocas sueltas, los investigadores creen que Ryugu y asteroides similares probablemente no duren mucho debido a las interrupciones y colisiones de otros asteroides. Se estima que Ryugu adopt├│ su forma actual hace unos 10 o 20 millones de a├▒os, lo que parece mucho en comparaci├│n con la vida ├║til de un ser humano, pero lo convierte en un mero beb├ę en comparaci├│n con los cuerpos m├ís grandes del sistema solar.

“Ryugu es demasiado peque├▒o para haber sobrevivido a los 4.600 millones de a├▒os de historia del sistema solar”, dijo el profesor Seiji Sugita del Departamento de Ciencias de la Tierra y Planetarias de la Universidad de Tokio. ÔÇťLos objetos del tama├▒o de Ryugu ser├şan interrumpidos por otros asteroides dentro de varios cientos de millones de a├▒os en promedio. Creemos que Ryugu pas├│ la mayor parte de su vida como parte de un cuerpo padre m├ís grande y s├│lido. Esto se basa en las observaciones de Hayabusa2 que muestran que Ryugu es muy suelto y poroso. Es probable que estos cuerpos se formen a partir de la reacumulaci├│n de escombros de colisi├│n “.

Rocas de superficie Ryugu

Hayabusa2 captura im├ígenes de rocas tipo S inusualmente brillantes que se destacan del material tipo C m├ís oscuro que constituye la mayor parte de Ryugu. Cr├ędito: ┬ę 2020 Tatsumi et al.

Adem├ís de proporcionar a los investigadores datos para medir la densidad de Ryugu, Hayabusa2 tambi├ęn recopila informaci├│n sobre las propiedades espectrales de las caracter├şsticas de la superficie del asteroide. Para este estudio en particular, el equipo estaba interesado en explorar las sutiles diferencias entre los diversos tipos de rocas incrustadas en la superficie. Determinaron que hay dos tipos de rocas brillantes en Ryugu, y la naturaleza de estas revela c├│mo se pudo haber formado el asteroide.

ÔÇťRyugu se considera un asteroide de tipo C o carbonoso, lo que significa que est├í compuesto principalmente de roca que contiene mucho carbono y aguaÔÇŁ, dijo el investigador postdoctoral Eri Tatsumi. ÔÇťComo era de esperar, la mayor├şa de las rocas de la superficie tambi├ęn son de tipo C; sin embargo, tambi├ęn hay una gran cantidad de rocas de tipo S o sil├şceas. Estos son ricos en silicatos, carecen de minerales ricos en agua y se encuentran m├ís a menudo en el sistema solar interno que en el externo “.

Dada la presencia de rocas de tipo S y C en Ryugu, los investigadores creen que el peque├▒o asteroide de escombros probablemente se form├│ a partir de la colisi├│n entre un peque├▒o asteroide de tipo S y el asteroide padre de tipo C m├ís grande de Ryugu. Si la naturaleza de esta colisi├│n hubiera sido al rev├ęs, la proporci├│n de material de tipo C a S en Ryugu tambi├ęn se revertir├şa. Hayabusa2 se encuentra ahora en su viaje de regreso a la Tierra y se espera que entregue su cargamento de muestras el 6 de diciembre de este a├▒o. Los investigadores est├ín ansiosos por estudiar este material para agregar evidencia a esta hip├│tesis y dilucidar muchas otras cosas sobre nuestro peque├▒o vecino rocoso.

ÔÇťUsamos la c├ímara de navegaci├│n ├│ptica en Hayabusa2 para observar la superficie de Ryugu en diferentes longitudes de onda de luz, y as├ş es como descubrimos la variaci├│n en los tipos de rocas. Entre las rocas brillantes, los tipos C y S tienen diferentes albedos o propiedades reflectantes ÔÇŁ, dijo Tatsumi. ÔÇťPero espero ansiosamente el an├ílisis de las muestras devueltas, ya que esto confirmar├í las teor├şas y mejorar├í la exactitud de nuestro conocimiento sobre Ryugu. Lo que ser├í realmente interesante es saber en qu├ę se diferencia Ryugu de los meteoritos en la Tierra, ya que esto a su vez podr├şa decirnos algo nuevo sobre la historia de la Tierra y el sistema solar en su conjunto ÔÇŁ.

Sin embargo, Ryugu no es el ├║nico asteroide cercano a la Tierra que los cient├şficos est├ín explorando actualmente con sondas. Otro equipo internacional bajo NASA actualmente est├í estudiando el asteroide Bennu con el OSIRIS-REx naves espaciales en ├│rbita a su alrededor. Tatsumi tambi├ęn colabora con investigadores en ese proyecto y los equipos comparten sus hallazgos de investigaci├│n.

ÔÇťCuando era ni├▒o, sent├şa que los otros planetas siempre estaban fuera de alcance. Pero con el poder de los instrumentos en nuestra nave espacial, las im├ígenes son tan n├ştidas y claras que se siente como si casi pudieras tocar la superficie de estos asteroides ÔÇŁ, dijo Tatsumi. ÔÇťAhora mismo estoy estudiando asteroides con telescopios gigantes en las Islas Canarias. Y alg├║n d├şa, espero explorar tambi├ęn cometas helados y objetos transneptunianos como planetas enanos. De esta manera, pronto podremos comprender y apreciar completamente c├│mo comenz├│ nuestro sistema solar “.

Referencia: “Historia de colisi├│n del cuerpo padre de Ryugu a partir de rocas de superficie brillante” por E. Tatsumi, C. Sugimoto, L. Riu, S. Sugita, T. Nakamura, T. Hiroi, T. Morota, M. Popescu, T. Michikami , K. Kitazato, M. Matsuoka, S. Kameda, R. Honda, M. Yamada, N. Sakatani, T. Kouyama, Y. Yokota, C. Honda, H. Suzuki, Y. Cho, K. Ogawa, M . Hayakawa, H. Sawada, K. Yoshioka, C. Pilorget, M. Ishida, D. Domingue, N. Hirata, S. Sasaki, J. de Le├│n, MA Barucci, P. Michel, M. Suemitsu, T. Saiki , S. Tanaka, F. Terui, S. Nakazawa, S. Kikuchi, T. Yamaguchi, N. Ogawa, G. Ono, Y. Mimasu, K. Yoshikawa, T. Takahashi, Y. Takei, A. Fujii, Y . Yamamoto, T. Okada, C. Hirose, S. Hosoda, O. Mori, T. Shimada, S. Soldini, R. Tsukizaki, T. Mizuno, T. Iwata, H. Yano, M. Ozaki, M. Abe , M. Ohtake, N. Namiki, S. Tachibana, M. Arakawa, H. Ikeda, M. Ishiguro, K. Wada, H. Yabuta, H. Takeuchi, Y. Shimaki, K. Shirai, N. Hirata, Y . Iijima, Y. Tsuda, S. Watanabe y M. Yoshikawa, 21 de septiembre de 2020, Astronom├şa de la naturaleza.
DOI: 10.1038 / s41550-020-1179-z

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